Brittany Ferries: Nuestra historia en España


El origen de la ruta

Nuestra historia comienza con la visión de Alexis Gourvennec. Este granjero bretón sufría, en los años 60, las consecuencias de la llamada “Guerra de las Alcachofas”, en la que los intermediarios franceses aumentaban el precio abusivamente y pagaban a los granjeros menos de lo que debían por sus productos. Gourvennec, animó a los granjeros a crear sus propias cooperativas para luchar por sus derechos.


Tras la entrada del Reino Unido en la CEE, este empresario vio una oportunidad de mercado, con la exportación de verduras al otro lado del canal de la Mancha. Cuando su cooperativa se lo propuso a los operadores de ferry ya existentes, ellos no tuvieron la misma sensación.


La respuesta del señor Gourvennec fue una muestra de su carácter emprendedor: “Si vosotros no vais a hacerlo, lo haremos nosotros”. Así nació la que se conocería como Brittany Ferries. La ruta inaugural fue Roscoff-Plymouth, el 1 de enero de 1973, con un barco que solamente llevaba mercancía, el Kerisnel.


El primer pasajero en desembarcar en Reino Unido fue Jean Claude Rolland, con su camión lleno de manzanas, coliflores y vino.

De transportar mercancia, a trasladar personas


Cuestiones tales como la comodidad de los camarotes y espacios comunes, la calidad de la gastronomía ofrecida por los chefs franceses a bordo o la decoración de los barcos, cada uno con una personalidad diferente que refleja la cultura bretona; entraron a formar parte del ADN de Brittany Ferries.



Al año siguiente, tras algunos altibajos como cualquier aventura que comienza, y en un proceso de cambios mundiales, con sucesos como por ejemplo el escándalo Watergate, el fín de la guerra de Vietnam o la implantación del I.V.A en Reino Unido; se decidió la construcción de un nuevo barco, el Penn Ar Bed (la traducción bretona de Finisterre), que transportaría tanto mercancías como pasajeros y la ampliación del número de puertos y rutas disponibles.



Cuatro años más tarde, el 17 de abril de 1.977, la primera ruta entre Plymouth y Santander comenzó, con el barco Armorique como enlace entre nuestras costas. El puerto de Plymouth, a diferencia del de Southampton utilizado por otras compañías, ofrecía la posibilidad de una ruta más corta y más cómoda para los viajeros.


El crecimiento de la flota tras años de incertidumbre

Los primeros años de la década de los 80, fueron bastante tumultuosos para Brittany Ferries. El primero de los desafíos fue la huelga de los pescadores franceses, que bloquearon los puertos del canal, seguido por las pérdidas de la compañía debido al pago de préstamos para la compra de nuevos barcos y la guerra de precios con otras compañías del canal.

Pero todo pasó rápidamente y a los diez años de su creación, Brittany contaba ya con seis barcos en cuatro rutas diferentes.



Tras numerosos cambios en la flota y en las rutas que utilizaba, la compañía decidió enviar a Santander su recién adquirido Val de Loire, en 1.993, que mantuvo hasta el año 2.004, cuando lo reemplazó el Pont Aven, que actualmente cubre la ruta junto con el Cap Finistére, el Baie de Seine y el Connemara.



En 2.011, la red de puertos españoles con conexiones a Reino Unido creció con la incorporación de Bilbao, puerto que también recibe desde el año pasado al único barco de transporte de mercancía no acompañada de la compañía.


El Connemara, último miembro de la familia Brittany

El Connemara, última incorporación a la flota, se convertirá en el próximo punto de conexión entre Irlanda y España en unos días.



Nuestro compromiso con todos los pasajeros se extiende al cuidado del medio ambiente, con observadores ORCA en algunos de los barcos o los motores GNL, que emiten menos contaminantes, para poder seguir conectando las costas del oeste de Europa con la atención al detalle propia de nuestros orígenes.


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